Athos escucha tu consulta y te deja la nota lista. VetGPT responde tus dudas clínicas con más de 160.000 fuentes médicas. Nada sale sin tu aprobación.
Jueves 17 de septiembre · la clínica de un vistazo

Le das a grabar y atiendes como siempre. Athos escucha en silencio, arma las notas mientras hablas y, al acabar, te deja la nota SOAP lista para revisar.

VetGPT responde tus dudas clínicas con más de 160.000 fuentes médicas y te dice de dónde salió cada cosa. Conoce la ficha del paciente que tienes abierto y la agenda de tu clínica.

La ficha, la agenda, la caja y los mensajes con tus titulares se cruzan solos: la cita que agenda VetGPT aparece en tu calendario y la nota que apruebas queda en la historia.
Ya tienes un software y años de historias ahí. Mudarte no debería costarte el fin de semana.
Pones tus números: cuántas consultas haces y cuánto escribes en cada una. La calculadora hace la multiplicación y te muestra qué podrías hacer con ese tiempo.
Lo que se dice en tu consulta es secreto profesional. Estas son las cuatro reglas con las que Tuvetia lo cuida.
Athos no enciende el micrófono sin el consentimiento del titular, como pide la Ley 1581 de 2012. Se da una vez y cubre todas sus mascotas.
El audio de la consulta se borra a los 4 días. Queda la nota, no la grabación.
Ninguna otra clínica puede entrar a tus datos, y ese bloqueo está en la base de datos. Tus consultas no se usan para entrenar modelos de IA.
Athos y VetGPT proponen; el criterio es tuyo. Ninguna nota entra a la historia ni ningún mensaje clínico sale sin tu aprobación.
Athos está en la consulta: la escucha y te deja la nota lista. VetGPT está a tu lado todo el día: responde dudas clínicas con más de 160.000 fuentes médicas, conoce la ficha y la agenda, y te propone acciones que tú apruebas.
Sí, con el consentimiento del titular. Athos te lo pide antes de la primera grabación, se captura una vez y cubre todas las mascotas de esa persona. Marco legal: Ley 1581 de 2012. El audio se borra a los 4 días.
No se graba y ya. Athos no arranca sin consentimiento, y tú sigues usando el resto del software normal: pacientes, agenda, VetGPT y comunicaciones. La consulta la escribes tú, como siempre.
No. Sugieren, muestran la evidencia y te avisan si algo contradice la ficha. El diagnóstico y el plan son tuyos. Ninguna nota entra a la historia ni ningún mensaje clínico sale sin que tú lo apruebes.
Sí. Trabajando solo usas lo mismo: Athos en tus consultas, VetGPT, tu agenda y tu WhatsApp. Y como la agenda ya funciona por veterinario, si luego sumas a alguien no cambias de sistema.
En tu espacio, aislado. No se mezcla con la de otros veterinarios ni se usa para entrenar modelos compartidos. El audio dura 4 días; la nota clínica es tuya y la exportas cuando quieras.
Exportas todo en formato abierto y te vas. Sin llamadas de retención, sin permanencia, sin secuestrar tus historias. Si mudarte hacia acá es fácil, salirte tiene que serlo también.
15 minutos. Traes un caso real, lo cuentas en voz alta, y ves la nota escribirse. Después le preguntas a VetGPT lo que quieras. Si no te sirve, nos lo dices y ya.
Mueve tus números. Nosotros solo hacemos la multiplicación y al final te mostramos la cuenta completa.